La PNL es el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva – cómo crear nuestro mundo interno único – por lo tanto, está perfectamente indicada para la exploración de los pensamientos y la conducta para fomentar la salud.
La interpretación que hacemos de lo que sucede, que puede ser errada desde el principio y la modificación de esas interpretaciones gracias a la inteligencia innata o al estudio y la práctica de tecnologías para el pensamiento adecuadas, nos puede sacar de algunos atolladeros que podrían no tener salida, lo primero que hay que hacer amigos míos, es darnos cuenta, auto-entrenarnos para tomar conciencia de nuestra propia ceguera y falta de sensibilidad con respecto a nuestro cuerpo y a la unión del cuerpo con la mente. Cuando pensamos algo negativo, nuestro cuerpo responde segregando una bioquímica que te perjudica, y cuando pronunicamos la palabra risa, también segregamos bioquímica en este caso positiva y reparadora.
Puestos a pensar y a creer, mejor creer en algo que valga la pena.
La enfermedad proviene de la ignorancia y del estancamiento mental, de una actitud que va en contra de la propia naturaleza de las cosas.
Los médicos de los siglos o de los milenios pasados, de los que algunos de nuestros médicos y psiquiatras modernos hacen caso omiso, subrayando su falta de espíritu científico, basaban generalmente su diagnóstico y su terapia en el contexto psíquico.
En PNL aprendemos a manejar nuestra forma de pensar, nuestras representaciones internas subjetivas, nuestros patrones de computación, y si reprogramamos correctamente nuestro computador, nuestra máquina pensante, aunque no sea tangible, podemos identificar la comunicación de los síntomas y redirigirlos en un proceso de aprendizaje, adquiriendo hábitos más nutritivos y positivos para el cuerpo y la mente, o ayudar a nuestros clientes a hacerlo.
Según la PNL y la aplicación de sus distinciones a la salud, cuando la persona está sana, puede conducir su vida como desee, en cualquier ámbito: individual, emocional, social y espiritual. Estar sano significa tener objetivos. Estar enfermo, que la persona pierde la libertad de buscar tales objetivos.
Nuestros cuerpos disponen de formidables capacidades curativas innatas que, a menudo, despreciamos en favor de la ayuda que nos ofrece la consulta médica.
Hagamos una prueba que he seleccionado del libro PNL Y SALUD de los autores Ian Mc Dermott y Joseph O´connor; en un ejercicio que nos muestra como utilizar las herramientas de la PNL para la visualización y la especificación del contenido de nuestros propios conceptos sobre la salud:
Hágase las siguientes preguntas para averiguar el concepto que usted tiene sobre su propia salud, en muchas ocasiones y para esto nos sirve la PNL el hecho de desarrollar conciencia es curativo por sí mismo, es como iluminar con una linterna en la oscuridad, y muchos de los comportamientos que automáticos o hábitos que son negativos se diluyen, gracias a la luz y de la mano de nuestra propio potencial curativo inconsciente:
¿Qué significa para usted estar sano?
¿Cómo definiría estar sano?
¿Qué sensación le produce?
¿Qué es capaz usted de hacer cuando está sano?
¿Cómo sabe cuándo está sano?
Según los autores y la filosofía de la PNL cuando usted piensa en estar sano, quizás se lo represente de forma visual pero con un sentido de movimiento, ya sea tipo secuencia de video (o lo que llamamos submodalidades) en la que se ve usted mismo en la pantalla ( o disociado), o viendo lo que sucede a su alrededor a través de sus ojos, (o asociado) probablemente en el primer caso la sensación sea menos intensa que en el que está en la imagen y se ve a sí mismo en la distancia.
Sin embargo, si pensamos en la palabra “salud” quizás te representes en tu mente o lo que llamamos estructura interna subjetiva una fotografía, una imagen quieta. Una foto estática de la salud hace que parezca algo ajeno, un tema del que puedes ocuparte más adelante, en otro momento, en lugar de algo que estás viviendo en el momento actual. Según este libro lo que pretenden los autores y entrenadores de la pnl es que pensemos en la salud como un proceso en lugar de cómo algo fijo, de manera que si convertimos las cosas positivas de nuestra vida de foto fija a secuencias de video en movimiento, estamos enriqueciendo nuestro mapa sobre la salud, mejorando el estado emocional y aumentando las probabilidades de sentirnos más felices, vivos y entusiasmados.
En el caso de las experiencias negativas haríamos al revés, pasaríamos las submodalidades de película a foto fija, de color a blanco y negro, de tamaño grande a tamaño pequeño, de una distancia cercana a alejar las malas experiencias. Estas modalidades en forma de imágenes, diálogo interno o sensaciones están en la base de la experiencia y el pensamiento, y si lo modificamos se modifíca lo que vamos a sentir, la bioquímica que vamos a generar y cómo nos vamos a sentir como consecuencia de ello, así se modifica la simetría del cuerpo, los comportamientos voluntarios e involuntarios, abriendo nuestro cuerpo y nuestro corazón y estando más receptivos al mundo.
Según Richard Bandler, co-fundador de la PNL si aprendemos a hacer esto bien, nos podremos ahorrar mucha pérdida energética y mucho dinero en psicoterapia, lo más importante nuestras posibilidades en el mundo y aumentando nuestras opciones para alcanzar el bienestar y la felicidad.
Artículo escrito por Esteban. Cuéllar. Hansen , 14 de abril 2010
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